Para esta semana, deberán ir al mercado municipal para levantar un primer registro de plantas que ahí se venden.
Es importante registrar el uso, modo de preparación, origen de la planta y datos del colaborador local.
Para colaboradores locales, revisar la tabla 1 del texto Larios-Trujillo, C., Ruan-Soto, F., Herrerías-Diego, Y., & Blanco-García, A. (2019). Local Knowledge and Economical Significance of Commercialized Wild Edible Mushrooms in the Markets of Uruapan, Michoacan, Mexico. Economic Botany, 1-17.
https://link.springer.com/article/10.1007/s12231-019-09458-z
También pueden apoyar su perfil de colaboradores (y metodología para obtenerlo) con base en la tabla 2 de Randriamiharisoa, M. N., Kuhlman, A. R., Jeannoda, V., Rabarison, H., Rakotoarivelo, N., Randrianarivony, T., ... & Bussmann, R. W. (2015). Medicinal plants sold in the markets of Antananarivo, Madagascar. Journal of ethnobiology and ethnomedicine, 11(1), 60.
https://ethnobiomed.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13002-015-0046-y
El origen de las plantas, así como las categorías de uso son, desde hace mucho, bien manejados por Bye y Linares en el siguiente texto (1983). The role of plants found in the Mexican markets and their importance in ethnobotanical studies. Journal of Ethnobiology, 3(1), 1-13.
http://ethnobiology.org/sites/default/files/pdfs/JoE/3-1/Bye_Linares1983.pdf
Por último, no pueden perderse el modo en el que Tinitana y colaboradores desglosan las categorías terapéuticas y el consenso entre informantes proveen en el artículoTinitana, F., Rios, M., Romero-Benavides, J. C., de la Cruz Rot, M., & Pardo-de-Santayana, M. (2016). Medicinal plants sold at traditional markets in southern Ecuador. Journal of ethnobiology and ethnomedicine, 12(1), 29.
https://ethnobiomed.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13002-016-0100-4
¿Qué es lo que se pretende con esta práctica?
Que los participantes logren planear y llevar a cabo una estrategia metodológica de intervención rápida que permita caracterizar las plantas (sensu amplo), los malestares que atienden e informantes que basan su economía en la compra venta de unidades botánicas en la región Santana - La Piedad.
Esto dará pié a que puedan planear la metodología para la salida larga.
El mínimo de información que pido:
a) Perfil de colaboradores locales
b) Inventario de plantas
b.1) Partes utilizadas
b.2) Posología
b.3) Origen (¿Dónde se produce?)
b.4) Naturaleza de la especie. I.e., cultivada, silvestre, semidomesticada
c) Listado de enfermedades
c.1) Número de plantas que la curan
d) Número de informantes que recomendó cierta planta para la misma enfermedad (IAR - Informant agreement ratio).
A partir de los datos que obtengan en esta práctica, podemos realizar, la siguiente sesión, un taller para el análisis de los mismos.
Los comentarios de esta sesión deberán ir dirigidos a las lecturas asignadas.

Comentarios
Un caso importante que integran de manera más holística el proceso de recolección hasta el consumo, se encuentra en el caso de estudio de Antananarivo, Madagascar (Randriamiharisoa et al., 2015). Es importante porque en ellas se describe y espacializa las rutas por las cuales las plantas medicinales transitan desde el campo a la ciudad, así como la generación de una matriz que integran cuáles son las partes más importantes de comercialización de la planta (sea raíz, tallo, hoja o corteza).
Esto abre pauta para que se generen ciertos elementos, tales como utilidad y recetas, que serán importantes para conocer los conocimientos etnobiológicos de La Piedad y Santa Ana Pacueco.
Lo anterior se ejemplifica con la planta gobernadora oriunda del semidesierto del norte de México, encontrada en el mercado Villaseñor en La Piedad, Michoacán, a la que la vendedora le reconoce el mismo uso medicinal que se le da en Zacatecas. El argumento entonces es que el conocimiento sobre el uso medicinal de las plantas fluye por diversos canales en un espacio dado por las posibilidades de interacciones sociales y económicas, con un fuerte auspicio de la actividad comercial, que actúa simultáneamente a la transmisión oral entre generaciones.
Cuando se proponen como objetivos la conservación del conocimiento y de la diversidad biocultural, el aporte de este tipo de estudios toma sentido, pudiendo adquirir mucha relevancia y prioridad en las agendas sobre todo en el caso de conocimientos amenazados por la desaparición. Sin embargo, vale el esfuerzo debatir al menos tres puntos, por los que según mi opinión personal, este tipo de investigaciones flaquean en su compromiso social:
a) El debate ético sobre la propiedad intelectual y la biopiratería no ha sido resuelto por mecanismos oficiales y concretos que garanticen condiciones justas. Por lo tanto este tipo de investigaciones siempre tendrá que hacer explícita su postura y objetivos.
b) Considerar a los y las comerciantes de estos grandes mercados como portadores de conocimiento sobre usos medicinales de plantas, muestra una realidad con mucha mayor preponderancia en las causas económicas que contribuyen a la praxis de herbolaria. La rentabilidad de ciertas especies puede ser un factor determinante para que quien comercia con plantas, lo haga solo con el número reducido de las que mejor le resulten para sostener su negocio. Esta conducta no es para nada reprochable, por el contrario, lo que se busca señalar es que en la dinámica en la que entra el comerciante y sus clientes la experimentación y el reconocimiento de las propiedades de otras especies (que es necesaria para la acumulación y acrecentamiento del conocimiento) no tiene cabida o prioridad.
Son otros actores sociales quienes desempeñan la labor de la experimentación y muchas veces sus hallazgos no llegan a ser divulgados más allá de su esfera comunitaria o familiar. En la partería indígena o tradicional se encuentra un ejemplo clave, quienes la practican no solo han mantenido la reproducción del conocimiento sino que lo han acrecentado incorporando nuevas fórmulas. Razón por la que habría que preguntarse ¿Cuál es la verdadera función de las investigaciones que generan inventarios del conocimiento local, popular o tradicional?
c) Las investigaciones y los artículos científicos o de divulgación resultantes no son el medio propio de la reproducción y ampliación del conocimiento tradicional, local o popular; este conocimiento empírico se reafirma, acumula y reproduce por su praxis, por esa razón su principal manifestación se da en la cotidianidad y es altamente vulnerable a regulaciones por parte del Estado y a otros fenómenos sociales. Por lo que toda investigación que documente o registre conocimientos locales y tradicionales, con el objetivo de su preservación o la conservación de la diversidad biocultural, debería trascender de generar inventarios para alcanzar a develar las causas que deterioran las condiciones para la praxis de dichos conocimientos.
Como comentarios finales en base a ésta experiencia, me gustaría resaltar lo siguiente:
1) la importancia de la plantación en las salidas a campo, pues en esta ocasión quise aprovechar la salida a Angahuan que era originalmente con un enfoque en la festividad de Santo Santiago, para realizar la práctica etnobotánica lo cual no resultó favorable.
2)En segundo lugar hay que entender la importancia de las herramientas etnográficas en el acercamiento de poblaciones tradicionales y su diferencias con las entrevistas realizadas a personas en contextos urbanos y globalizados, pues de otra manera resultará casi imposible obtener información en tan poco tiempo aún siendo un lugar tan rico en usos y saberes de plantas.
3) aquí se puede comprender la importancia del mercado, pues al parecer hubiera sido más fácil el acercamiento en los vendedores más que en la gente del común.
Queda de manifiesto en los textos, en especial por las reflexiones de Bye & Linares (1983) la riqueza en las relaciones no solo económicas sino sociales de amplio espectro que se involucran en la producción-colecta, intermediación, venta y consumo de plantas medicinales y hongos. Es notable como la diversidad biocultural enmarca las relaciones sociedad-plantas, con un carácter transhistórico, que es identificable en la compleja multiplicidad de especies identificadas por los autores en los textos, a partir de la “local-ethno taxa” o nombramiento en el idioma y según las costumbres locales, también considerados como nombres vernáculos por Tinitana et. al (2016); a partir de las cuales según Larios et al. (2019) se establece una nomenclatura etnobiológica a partir de las características morfológicas asociadas con el ente biológico, tal como propuso Berlin (1988).
Metodológicamente es destacable la aplicación con los informantes del método de ordenamiento y frecuencia en la mención de las especies que describen Larios et. al. (2019), para su estudio en los mercados de Uruapan con hongos; con miras a la elaboración de un índice. A partir de la información jerarquizada sobre el ordenamiento y la frecuencia en las menciones de especies por parte de los informantes, es posible elaborar una guía temática para el desarrollo de entrevistas etnográficas, considerando los principales aspectos de herramientas como: el índice del valor de importancia etnomicológico (valor de venta, valor de presencia, valor estacional) usado por Larios et. al. (2019); los componentes del proceso etnobotánico (temporalidad, espacialidad, patrones de flujos, factores de evolución ecológicas) rescatados por Bye & Linares; los modos de preparación y administración terapéutico de las plantas (Tinitana et. al., 2016); la caracterización geosistémica de los entornos de obtención de las especies (Bye & Linaris, 1983) y los paisajes que se componen con estas; y el seguimiento y posible regionalización de los intercambios comerciales de plantas medicinales desde el campo a las ciudades, y en los espacios rururbanos, con una clara caracterización de los actores involucrados (Randriamiharisoa e. al., 2015)
Además, los autores de los textos sugieren profundizar las investigaciones etnobiológicas sobre plantas en aspectos como: la sostenibilidad en las prácticas de extracción de especies con origen exclusivamente silvestre, ante el crecimiento de la demanda; y contribuir a la formulación de políticas públicas para la protección de las prácticas relacionadas con la medicina tradicional, como expresión de la sabiduría ancestral indígena; y la contrastación a hipótesis desarrollas por autores en Michoacán sobre la mayor significación económica de especies abundantes en los bosques de extracción (para el caso de especies no forestales en los bosques), y su correlación con la preferencia de los compradores, que como en el caso de Loja, Ecuador, se vincula al conocimiento de los beneficios otorgados a la salud por una determinada especie.